Cuento de terror, o casi

3 comentarios en “Cuento de terror, o casi”

  1. Ay tía, gracias por esos cuentos, me transporté a ese comedor y las vi a ustedes, me he reído un montón y más, y recordé mi experiencia frente a un ojo de vaca que mi mamá recorrió todas las carnicerías de Valera hasta que por fin lo pudo comprar, (no sin antes que el carnicero le advirtiera que esas cosas había que encargarlas con unas semanas de anticipación). Y ahí estaba yo, frente a la mesa de disección de mi clase de Biología de primer año, con mi bata blanca y la guía de Biología de Seafín Mazparrote, tratando de cortar el ojo sin que saliera rodando mesa abajo, ahí estábamos cada uno de los alumnos con sus ojos y bisturí en mano, en medio de un acto de terror y angustia por estar siendo evaluados. Ahora que lo pienso, ese día era terror por el ojo de vaca, terror porque nuestros ojos no fallaran y perdiéramos el ojo y terror por los ojos vigilantes de la profesora de Biología con sus ojos puestos en cada movimiento de sus pupilos.
    Qué recuerdos tan terroríficos, gracias por llenarlos de risas y nostalgia.

    Me gusta

    1. Gracias por leer y recordar también. !Serafín Mazparrote! Muy buen recuerdo. Las clases de biología eran memorables desde muchos puntos de vista. Yo una vez fui a un matadero a buscar un corazón (parece letra de una ranchera, jajajaja). Besos.

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.