Romeo y Julieta 2.0

Los lingüistas no están exentos de detestar o amar ciertas palabras. El lingüista debe ser objetivo respecto a su objeto de estudio: el lenguaje. Pero es, a la vez, un hablante con amores y aversiones como todos. Todo esto para decirles que entre las palabras de nuevo cuño que detesto está “influencer”. No es sólo la palabra, sino toda la vacuidad, banalidad y hasta miseria detrás de este universo de “likes” y emoticonos.

Los diarios italianos tienen desde hace unos días la noticia del suicidio de dos “influencers” que según ellos son/fueron muy conocidos (yo no los conocería sino fueran hoy noticia triste). Se trata de Michelle Avila y Christian Kent que según las noticias tenían millones de seguidores.

Los dos jóvenes de la tragedia moderna aparecían como la pareja perfecta de ese mundillo aparentemente “ideal” que, cuando escarbas solo un poquito en la superficie ves que está hecho de vanidad, exhibicionismo, arrogancia y codicia desbordados. La muerte de estos jóvenes (21 y 23 años), aparentemente por sobredosis, es interpretada por la superficial prensa italiana como la muerte de unos “Romeo y Julieta” de nuestra época.

Sin embargo, a mí se me ocurre la interpretación macabra de que esa muerte fuera planificada. El gesto póstumo de unos “influencers” dirigido a obtener “likes”.

 

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