Izquierda, derecha, izquierda

gaviota-y-gato

Amigos, amigas, en política, el que no era imbécil se vuelve. Eso es lo que parece transparentarse en Italia en estos momentos. Renzi, jefe del Partido Democrático (PD)(izquierda italiana) y Presidente actual del Consiglio Italiano viene impulsando un referéndum para cambiar la constitución actual que los italianos declaran como la mas bella del mundo. ¡Cuánta originalidad! Y se ha tomado tan a pecho este referendo que ha dicho que si Italia vota por NO cambiar, él renunciará a su puesto.

Renzi, Renzi, Renzi… Con todos sus títulos y su supuesto carisma (el carisma es relativo, ¿tampoco lo ha descubierto nadie?) se la ha puesto facilísima a los que lo adversan ¡que son tantos! A él, directamente. No a sus ideas. La política tiene más de tripas, hígado, bazo y otras vísceras que de corteza cerebral. Y Renzi con su prepotencia les cae mal hasta a los de su partido. ¡Lo está poniendo fácil!, repito.

El asunto es que últimamente circulan mucho las palabras “derecha”, “izquierda”, y las alineaciones que se han producido en torno a este referendo las entiende sólo Mandinga.

Y el otro asunto es que estando en un parque con dos amigas extranjeras residentes (que pueden votar en el referendo), una de ellas me dijo, ¿puedes explicarnos eso de la derecha y la izquierda? Tenemos un lío. Y soltaron la risa ¡Jajajajaja!

Una de ellas es la que me había llevado a Florencia para que le explicara a su familia sobre la desnudez artística del David…

Así que les eché el cuento que cualquiera que no sea flojo encuentra en Wikipedia sobre la Asamblea Constituyente post-revolución francesa donde se votaba la participación del rey para aprobar las leyes de la nueva constitución, y en la cual, los que estaban a favor de la participación absoluta del rey se sentaron a la derecha y los que estaban en contra, a la izquierda. Y de cómo “derecha” ha pasado desde entonces a ser asociado con estar de acuerdo con los poderes establecidos, con ser conservador, e “izquierda” con cambiar las cosas en pro de mejoras de la sociedad… O algo así. Hice lo mejor que pude… como cuando justificaba la desnudez del David de Miguel Ángel .

El parque donde estábamos con la pregunta izquierda/derecha “pertenece” a los gatos del lugar, que tienen abundante comida donada por sus simpatizantes. Pero hay allí también otros habitantes que aspiran a los privilegios de los gatos. Las gaviotas, por ejemplo, que esperan ordenadas a cierta distancia a que los gatos se sacien y vienen a comerse lo que queda. Y en muchas oportunidades, también aparecen los cuervos que, en cambio, se lanzan gritando ¡Cra, cra, cra, al ataque! o algo parecido. Y sencillamente se roban lo que pueden ante la indiferencia despectiva de los gatos y la perplejidad de las gaviotas.

Las tres amigas estábamos observando la escena entre gatos, cuervos y gaviotas y una de ellas preguntó:

—¿Las gaviotas en este caso serían de derecha? …porque me parece que se conforman y que están de acuerdo con el sistema que ha establecido que el parque es de los gatos, ¿no?

—Pero el parque ES de los gatos—, argumentó la otra. El mar es de las gaviotas, el parque, de los gatos.

—¿Y los cuervos serian de izquierda porque no están de acuerdo con el sistema? Pero yo no creo que quieran mejorar la sociedad… si se llevan todo, las gaviotas no comen ni los gatos tampoco. ¿Qué mejora es esa?

—¿Y los gatos como quedan en esto? ¿Son colaboradores del sistema, son el sistema? ¡No hacen nada! terciaba la primera, de nuevo.

—Creo que no entendemos mucho lo de la derecha y la izquierda, Lourdes, comentaron casi al unísono.

Mmmm, dije yo, a falta de argumentos.

Pensaba en Benigni (sí, el Oscar de la Vita è Bella) que es de izquierda y votará con Renzi; y en Dario Fo (paz a sus restos), de súper izquierda, premio Nobel de literatura (no cantada) que en cambio se alineó con Grillo, una especie de ex-cómico que ya no hace reír a nadie, pero que está contra todos (un poco como Podemos en España); y en la gente de la extrema derecha (!neofascismo!) que antes votaban con Berlusconi (centro derecha apoyado por la extrema derecha) pero ahora votarán con Renzi, que (supuestamente) es de izquierda, no por simpatía con Renzi y la izquierda, por supuesto, sino por antipatía hacia Grillo el ex-cómico.

Una de mis amigas, ante mi silencio, concluyó que “ella entre esas aves y los gatos se quedaba con los gatos porque eran dignos y elegantes y que a ella no le importaba nada que se comportaran como los reyes del parque. Porque ERAN los reyes del parque”.

Yo les propuse que nos fuéramos a comer un helado porque ya queda poca estación para los helados. Pronto cerrarán las heladerías. !El cierre de las heladerías es un peligro inminente!

Votamos. Ganó el helado por mayoría absoluta.

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