Con mucho acento

   Día de bora (viento huracanado típico de la región) y de hacer diligencias por el centro. Mmmmm, !mala cosa!
 Miro por la ventana y veo una larga cola de carros en dirección al centro. Oigo decir que tienen interrumpido el tráfico porque un techo cerca de la estación del tren se está derrumbando y  están trabajando.

Decido ir a pie…
Después de blindarme como un tanque de guerra, salgo y asumo la posición defensiva anti-bora que es como un ángulo agudo  o como un signo de menor que <
En posición vertical  como las señoras de la foto NO se puede. O no se debe.


Hago diligencias varias: fotocopias en el único cyber del centro que es de unos bangladesíes (casi siempre son de la la India o por ahí).

Como he decidido dejar la timidez culinaria y tengo ganas de comer sushi, me voy donde mi chino favorito a comprar los implementos. Vamos a estar claros: !!Tienen todo más barato!!

Entro y está el súper lanzador de bananas (el de !Santas Bananas, Batman!) y otra de las dependientas. No está la que habla italiano. Este joven, a quien vamos a dar el nombre ficticio de Li, porque ya es un habituè de este blog, me cae simpático;  y creo que es mutuo el sentimiento porque siempre que me ve me quiere ayudar a buscar las cosas. Cuando entro lo veo un poco agitado. No se queda quieto sino que trota de aquí para allá para combatir el frío. En el mostrador él y su colega tienen un enorme termo de té caliente.
 Me sigue con su trotecito a la sección donde voy  y !!qué caray!!, rompiendo la barrera lingüística que tenemos, empezamos a “hablar”.

Voy a tratar de reproducir nuestro diálogo que yo  reducía a palabras sueltas mientras trataba de imitar su acento para entendernos mejor: ( la traducción al “español” va en azul y en lo posible, )

Yo:  cose Sushi, dove? (cosas Sushi, dónde?)

Li:  di qua di qua di qua (por aquí, por aquí, por aquí). Recuerden que él cuando habla sustituye la cantidad por la calidad, jejejeje.
Me lleva a la sección apropiada. Y agarra una cesta para ir llenándola con mi pedido  (!vamos bien!,  pienso yo)

Yo: noli? (nori?)

Li: qui noli (aquí nori) Mete el nori (algas)  en la cesta

Yo: riso? (arroz?)

Li: qui liso (aquí aloz).  Y el arroz pa’ la cesta

Yo: wasabe (wasabe?)

Li: no finito, tolna (no, acabó, vuelve)
. No entendí quién volvía si el arroz o yo. Lo dejé así

Yo: (mostrándole un bulbo de gengibre para orientarlo mejor): zenzelo (gengible?)

Li: (rápido encuentra el frasco) zenzelo qui (aquí el gengible) A la cesta

Yo: pesce? (pescado?)

Li: sin dejar el trote, ahora estacionario, agarra un sobre de algas donde están dibujados varios rolls de sushi y señalando me pregunta: dove? (dónde?)


Yo: le señalo los trocitos de pescado en el dibujo del sobre

Li: no, quello no (no, eso no)

Yo: finito (es todo)

Li: finito (es todo) y sale trotandito con la cesta para la caja. Yo detrás.

Allí me doy cuenta de que han instalado un circuito cerrado para vigilar las secciones y evitar los robos y la pérdida de plátanos. !Muy listo el Li!
Cuando está sacando las cosas de la cesta  para cobrar, se agita todavía un poco más, si cabe,  y me dice:

Li:  acento, acento, acento (acento, acento, acento) (¿¿¿???)

Yo:  (no estoy muy segura de cuál es el nuevo tópico de la “conversación”, pero como no quiero interrumpir tanta compenetración que hemos tenido hasta ahora en esta fría mañana, le digo):  Sí, sí, un po’ di acento ancora. (Sí, todavía un poco de acento).

Li. No, no, acento tú (No, no, tú acento)  (¿¿¿????)
Yo pienso que es un poco caradura diciéndome que YO tengo acento. Como siempre –pienso en ese momento–  ven la paja en el ojo ajeno, etc etc.
Yo: Sí. Io acento, ma anche tu acento. (Sí. Yo acento, pero tú también acento)

Li: Noooo! acento peliso! (Noooo! acento peliso!)

Yo: Come peliso?  Io acento venezuelano. Tu acento cinese. (¿Cómo que peliso?  Yo, acento venezolano, tú, acento chino)

Li: (Desesperado sale disparado para atrás y vuelve con un frasco repitiendo): acento peliso!, acento peliso!. Y me muestra el frasco de vinagre que en italiano se dice  aceto NO acento y que se usa para el arroz de sushi:

                     Acento pe liso   !Obvio!     !Más claro no canta un gallo!

Cuando llegué a la  casa abrí una de las galleticas de la suerte que había comprado a último momento. Me la comí. Saqué el papelito de adentro que decía:

Nuove stranissime esperienze contribuirano a la tua gioia di vivere
(Nuevas y extrañísimas experiencias contribuirán con tu alegría de vivir)

JOOOOOO!!!!!…..   MÁS???

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Aventuras, desventuras y reflexiones -sin pretensiones- de una venezolana en Trieste

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