La Commessa Triestina

El dependiente chino de Mirella

        Siempre he tenido malas relaciones con las/los dependientes en Mérida. Pensaba que nadie en el mundo podía superarlas/los.

En general, NO disfruto comprando. Y cuando lo hago, lo quiero hacer de manera rápida. Un poco como actúo en las peluquerías…. Pero no hay manera. Si preguntas algo….!aaagghhh!  Cómo decirlo sin parecer una hijaputa… Bueno… Digamos que no hay mucha oportunidad de que la persona que te atiende sepa !UN COÑO! sobre lo que está vendiendo.

Por ejemplo. Una vez en una tienda de telas. Yo quería comprar un trozo de material que no fuera totalmente algodón porque encoge. Y que no fuera totalmente poliéster, porque es caliente. Así que cuando logré atraer la atención de la chica de turno y le pregunté qué material sería ese que yo le estaba mostrando, ella agarró la tela, la miró fijamente un rato, la comenzó a frotar entre los dedos durante otro rato…. y finalmente me obsequió el refinado producto de su reflexión:

esto…debe ser… como….como…como telita

       Otra vez, ya curada de la preguntadera, entré a uno de esos sitios infames con nombres cien veces más infames todavía, que se llaman en Mérida “El Palacio del Blúmer” y agarré a la chica de turno y le dije con firmeza mirándola a los ojos:

Necesito:

  • …un sostén
  • … talla 36B
  • …. blanco
  • …. de algodón
  • …. SIN RELLENO.

Hice algunas pausas entre frase y frase como para que los mensajes llegaran sin amontonarse a su memoria de cortiiiísimo plazo (en este caso NO se puede hablar de “memoria de trabajo)”. Ella se afanó entre unas cajas y por fin salió con uno y me preguntó:

¿qué le parece este rojito?

       Y así por el estilo…. Me encantan los sitios donde NO te “atienden” a menos que sea necesario. Los dependientes no tienen la culpa de ser mal pagados…. Pero, como digo, pensé que eso no podía ser superado, y que la altura y correspondiente falta de oxígeno era lo que hacía su estragos en Mérida.

     Pero Trieste….!está al nivel del mar! Y no se queda atrás en el tema de la atención al público. Mi amigo Carlo dice que a un dependiente triestino tienes que CONVENCERLO para que te venda algo. (Mirella, ya sabemos NO es triestina). De hecho, parece que disfrutan diciéndote que NO HAY lo que estás pidiendo. O que están cerrados porque DIOS LIBRE que trabajen ese día que a ti se te ocurre ir de compras. Ese día coincide siempre con alguna fiesta.

Una vez quería comprar un molino de café y me puse con paciencia a llamar por teléfono (proeza para una extranjera) para averiguar: A la décima llamada. SÍ, lo tenían. SÍ, abrían en la tarde. ¿Y dónde tienen la tienda ustedes?

Sabia respuesta del dependiente triestino: Donde la hemos tenido siempre…. desde que se fundó el negocio……

Un grupo de músicos que ya he mencionado antes: Sardoni Barcolani Vivi hicieron una canción dedicada a la empleada triestina (la commessa triestina), que desafortunadamente quitaron de Youtube porque … los lectores la protestaron por ofensiva y porque “le daba mala fama a Trieste”.

La canción, que en verdad es muy inocente y de tono pegajoso, describe las desgracias de un tipo que quiere, a última hora de la tarde, comprar una prenda de vestir; y en todas las tiendas donde va, el o la dependiente le dicen muy complacidos que no pueden venderle la prenda porque están a punto de cerrar o se acabaron justo ayer o no hay el color, etc.

El ritornello de la canción dice: ! Volentieeerri!  Una curiosidad del dialecto Triestino, que dice Volentieeerri (alargando la eee y redoblando la rr) cuando quiere decir “Lo siento”.  Mientras  en el resto de Italia “volentieri” quiere decir “con mucho gusto” ….saquen ustedes las reflexiones: ¿les complace sentirlo?

Y a ese ritornello de Volentieeerri (“lo siento”), el empleado o la empleada, en la canción,  le añaden una de las disculpas siguientes:

  • le go finide ieeeri     (se me acabaron ayer)
  • non fa più ….la prove ndare in Friuuul (ya no tenemos. Pruebe a buscarlas en Friuli)
  • non la stara scherzando; la vedi stemo seraaando (usted está de broma? no ve que estamos cerrando?

     El protagonista, un poco “arrecho” abandona los negocios triestinos y se va pa´ onde los chinos que como ustedes saben…abren hasta en Viernes Santo. Pide la prenda que necesita … y el dependiente chino le responde en su mejol acento  tliest-chino:

  • volentieeeeli. tinimo solo neeeeli (uté peldooone, tenemo solo neeeglo)

Jejejeje

    Como decía uno de mis profesores de religión del Colegio Santa Ana:

!Siempre hay alguien que lo supera a uno!

Aventuras, desventuras y reflexiones -sin pretensiones- de una venezolana en Trieste

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